LA COOPERATIVA

“Cantemos como quien respira. Hablemos de lo que cada día nos ocupa. Nada de lo humano debe quedar fuera de nuestra obra. En el poema debe haber barro, con perdón de los poetas poetísimos. La Poesía no es un fin en sí. La Poesía es un instrumento, entre otros, para transformar el mundo”

Gabriel Celaya

PROYECTO BARRIO

La voluntad con que abrimos el Teatro del Barrio es abiertamente política: participar en el movimiento ciudadano que ya está construyendo otra forma de convivir.

Este teatro nace del hambre de realidad. La realidad tiene siempre algo maravilloso: por terrible que sea, puede ser transformada. Si se conoce. Y esta es la vocación del proyecto: saber qué esta pasando aquí, por qué no nos gusta y por qué queremos cambiarlo. Este teatro pretende ser una asamblea permanente donde mirar juntos el mundo para, juntos, imaginar otro donde la buena vida sea posible.

Nuestros medios para hacer política son la cultura y la fiesta. Teatro, música, poesía, baile, talleres de formación artística y la Universidad del Barrio.

La Universidad del Barrio convoca a profesores, investigadores o personas conocedoras por su propia experiencia de aspectos de la realidad cuyo conocimiento resulte útil para la transformación política. El curso se inició el 2 de noviembre, ofreciendo contenidos significativos de manera estructurada todos los lunes, en sesiones alternas de historia crítica y economía solidaria. Adjunto a la programación de los lunes de la Universidad, está el ciclo de MARTES CIUDADANOS, que son proyecciones, Debates y Mesas Redondas, la presentación de algún libro o revista, y coloquios sobre temas de actualidad o acontecimientos recientes “en primera línea de fuego”. Siempre desde la coherencia con los principios de la cooperativa y con la participación de un elenco de interesantes colaboradores de diferentes ámbitos

La Programación Teatral estable está marcada por el humor político y musical. En diversos espectáculos se habla de nuestra historia pasada y presente. Se va a contar, por ejemplo, qué son realmente, como funcionan y hasta que punto condicionan nuestras vidas (y vienen haciéndolo a lo largo de la historia) la banca; las constructoras, eléctricas y otras grandes empresas; los medios de comunicación, o los partidos políticos y los sindicatos. A través de la programación estable, no sólo se denuncia la capacidad de los grandes intereses privados para dominar las vidas de todos o el funcionamiento del poder institucional al servicio de esos intereses privados. También se van a contar las alternativas que los ciudadanos (a veces, a través de organizaciones estructuradas y muchas otras veces, al margen de ellas) han construido a lo largo de nuestra historia y las alternativas que hoy mismo se están construyendo.

Parece al fin extendida la idea de que el sistema que ordena nuestra convivencia no sólo no vale para nuestra felicidad, sino que directamente nos aniquila. Pero quizá no esté tan extendida la idea de que podemos inventarnos otra cosa porque tenemos la imaginación suficiente.

Puede parecer denso o aburrido, todo lo contrario: no hay entretenimiento más apasionante que la realidad. Puede hacer llorar, pero seguro, porque así lo queremos, vamos a reírnos.

El Teatro del Barrio no es lugar para partidos políticos ni estructura institucional ninguna. Sí para los movimientos sociales. Toda iniciativa ciudadana que luche por los derechos de las personas tendrá aquí lugar.

¿Por qué la fiesta? El sistema nos golpea con miseria, fealdad, depresión. Queremos responder con belleza, con alegría. Una revolución sin sentido del humor seguramente está condenada a traicionarse a sí misma, y en cualquier caso, es un coñazo. La fase de desarrollo actual del capitalismo, llamada crisis (como se podría llamar guerra contra el ser humano), está expulsando miles y miles de personas fuera del sistema, arrojándolos al vacío. Existe la posibilidad de encontrarnos en el vacío unos con otros, después de tanto tiempo, decidir juntos al fin cómo queremos vivir y hacer una fiesta para celebrar que ya hemos empezado.

COMUNIDAD

En el Teatro del Barrio intentamos hacer las cosas de una forma diferente.

Se trata de una iniciativa cultural para crear un proyecto denso, profundo, pluridisciplinar, destinado a cuestionar de forma radical la política, la sociedad, la economía y el arte.

Sin ánimo de lucro. Sin propiedad. Asamblea. Ágora. Inteligencia colectiva. Radical.

El Teatro del Barrio ha adoptado la forma de cooperativa de consumo cultural. Un grupo de personas, constituido en Consejo Rector (grupo motor) llevamos  tiempo poniendo los cimientos. A ellos se unirán próximamente un conjunto de socios fundadores, para dar finalmente entrada a todas aquellas personas que quieran integrarse como cotitulares de este espacio sin dueño.

El objetivo es crear una comunidad de socios activos que sostenga e impulse el proyecto con las diferentes herramientas que hemos diseñado; empezando por la aportación inicial y única al fondo social de 100 euros, pero continuando con el trabajo compartido de difusión en persona y en redes; así como con la participación colectiva en el debate crítico, en las labores de la gestión interna, o en la búsqueda de nuevas e innovadoras fuentes de financiación.

El proyecto no tiene ningún ánimo de lucro. Basta con que lo hagamos viable entre todos. Si, con suerte, logramos que la cosa vaya bien podremos hacer más y mejor cultura, al servicio de la convivencia y el aprendizaje compartidos.

Hemos comenzado a andar, pero pronto seremos muchos.

“No hay nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su momento” (Víctor Hugo)

CONSUMO RESPONSABLE

¿Y por qué poner en marcha este proyecto a través de una cooperativa de consumo?

Porque la forma también es fondo. Porque si queremos ser transformadores, el camino, el proceso, el cómo hacemos las cosas, también son importantes. Por ello el proyecto toma cuerpo en una cooperativa de consumo que sea reflejo de este viaje colectivo. Además, queremos que el proyecto se salga la lógica del mercado, es decir, que el ánimo que impulse su puesta en marcha no sea el lucro económico.

Pero…¿por qué una cooperativa de consumo?

Porque Teatro del Barrio también pone en valor una poderosa herramienta en manos de la ciudadanía: El consumo responsable.

La lógica económica capitalista ha generado en la sociedad una inercia de consumo irreflexivo. Necesidades creadas que nos llevan a consumir hasta morir, manteniéndonos en una insatisfacción constante. Una sociedad enferma que empieza a despertar del letargo. El consumo responsable es el camino a la cura, pero además, encierra en sí mismo, un inmenso poder transformador. Dejamos de ser meros consumidores al albur de los departamentos de marketing de la grandes corporaciones y nos convertimos en ciudadanía empoderada que decide qué proyectos, qué bienes y qué servicios queremos que funcionen y en sentido contrario, qué productos y organizaciones no deben contar con nuestro apoyo económico, por afectar éstos a la salud, a los derechos humanos y al cuidado del medio ambiente.

El consumo responsable por tanto, requiere información, pero también requiere coherencia. Lo más probable es que hoy por hoy, los bienes y servicios responsables no sean más baratos, ya que tienen en cuenta factores como una retribución justa y digna de los trabajadores.

Teatro del Barrio llega para unirse a otros muchos que ya lo están haciendo. Queremos estar al lado de aquellos que están cimentando alternativas en todos los sectores de esta sociedad. El teatro quiere participar del nacimiento de una nueva economía, que camina junto a una ecología social y medioambiental, una economía creada desde abajo por el consumidor consciente.

Somos los primeros que queremos aprender de este movimiento de inteligencia consciente colectiva. Aprender de esas personas y empresas que deciden consumir no solo desde la perspectiva puramente económica sino desde la de un consumo responsable con los procesos sociales y ecológicos. Buscar ese equilibrio está en el ADN más profundo de este proyecto. Poco a poco vamos a trabajar con la banca de la economía ética y transparente, con la Economía del Bien Común,  con productos ecológicos en limpieza, bar y reformas, con contratos a eléctricas de renovables, escucharemos y nos aliaremos con aquellas propuestas que participen de estas ideas.

Os invitamos a embarcar en esta maravillosa aventura. A ser protagonistas del cambio. A poner nuestro grano de arena a favor de un proyecto que pretende romper la inercia asumida del discurso oficial. A contagiarnos con la ilusión del cambio.

“La cultura de consumo, cultura del desvínculo, nos adiestra para creer que las cosas ocurren porque sí.” (Eduardo Galeano)

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POLÍTICA DE PRECIOS

La política de precios ha sido uno de los grandes dilemas del proyecto.

Es un proyecto sin ánimo de lucro que no tiene subvenciones ni otras fuentes de financiación. El proyecto se basa en un capital social creado por microaportaciones de sus socios, 100 euros por cada socio, y que nos permita afrontar los primeros pagos además de tener una capacidad de respuesta frente a cualquier imprevisto.

El proyecto se ha desarrollado con un desembolso económico de 2.000 euros por parte del Consejo Rector, el resto han sido aportaciones no dinerarias a un banco de tiempo creado por todos colaboradores promotores.

Los precios establecidos en las entradas son los mínimos que hemos podido establecer para un plan de viabilidad con un 60% de ocupación, pagando con dignidad a todos los trabajadores que intervengan y asumiendo todos los gastos mínimos que tenemos que afrontar. Sabemos que no son precios baratos para un proyecto que pretende tener carácter social, pero tan importante es la viabilidad económica como el que esté exento de ánimo de lucro.

La cooperativa propone hacer precios especiales para grupos que no puedan permitirse pagar los precios estándar y que lo soliciten al Consejo Rector.

Los posibles beneficios que puedan obtenerse se pondrán al servicio de la asamblea para su reinversión en el proyecto.