Infantil – ¡Qué brisa, la risa!

Duración:
35 minutos
8,00 €

EDAD RECOMENDADA: De 6 meses a 3 años
FUNCIÓN SIN NUMERAR. Los niños se sentarán el el escenario acompañados de un adulto.

El espectáculo va acompañado de un espacio posterior donde invitar al público asistente a interaccionar con los elementos de la obra, para realizar una propuesta integradora y sensorial.

No es pato, no es sapo, no es pájaro, no es elefante: Bichita tenía que ser.
Ella siempre tiene ganas de ver, escuchar, sentir todo lo que el mundo le propone. Desde la mañana temprano cuando comienza el día, Bichita juega y baila; quiere contar lo contenta que está.
La actriz (la Bichita) acompaña a los más pequeños a encontrar su lugar en el paisaje que se les presenta. Un lugar cercano a lo que ocurre en el transcurso de la obra. De esta manera, todos juntos, cómodos, disfrutaremos de la propuesta, generando un clima de atención y cuidado hacia los espectadores.

 

¿Por qué el teatro para bebés y niñ@s pequeños?
La facultad del mimetismo que acompaña al ser humano desde su constitución como sujeto, implica que el niño procede a reconocer el mundo que incorpora mediante la actividad de imitación. Así, desde el reconocimiento del rostro materno, pasando por el juego mimético que realiza alrededor de los ocho meses ante su imagen en el espejo, los acontecimientos que lo rodean y acompañan van generando en el niño un reservorio/cúmulo de estímulos y experiencias, que forman parte de su
subjetividad.
El teatro -que está hecho de conjunto de signos que abarca imagen, movimiento y sonido, con códigos gestuales, verbales y musicales- captura los sentidos, la mirada, el oído, transmite aspectos del mundo, de personas, ideas, cosas, que insertas en una historia que se cuenta, modela y abre una vía de incorporación de valores de sociabilidad y creatividad.
El teatro, en el continuo hacer de la gestualidad (diferencia de alegría, tristeza, risa, llanto), desarrolla la imaginación, y da lugar al universo simbólico. Amplía el vocabulario, la iniciativa, el intercambio con el otro, el espíritu lúdico y la fantasía.
Acompañados por sus padres y hermanos, es como desde pequeños comienzan a captar un hecho estético frente a las demandas del medio (a veces programas de televisión que reducen el campo imaginario). A partir de las propuestas teatrales se favorece el despliegue de la motricidad de los niños y esto amplía lo cognitivo, ya que lenguaje y pensamiento, tal como lo dice J. Piaget, fueron construidos sobre el movimiento.
Entonces con ¡Qué brisa, la risa!, pretendemos una donación al crecimiento psicomotor y emotivo de los niños.

* Texto incluido en el libro Entonces baila de Laura Szwarc. (Experiencia artístico y educativa, colección el Río suena, Editorial las Parientas.)

Trayectoria:
En esta ocasión, la Compañía María Escobar y Akántaros aúnan todo su conocimiento y pasión por el mundo infantil para presentar este espectáculo a los más pequeños.

Dirección y Dramaturgia: Laura Szwarc
Intérprete: María Escobar
Música: Shanti
Diseño de vestuario y escenografía: Laura Szwarc.
Vestuario y Escenografía: Akántaros y Juanma Recover
Diseño Iluminación: Miguel Ángel González
Ilustración: Federico Liss
Video: Irene Yagüe
Co-producción: Akántaros y María Escobar

Logo AKÁNTAROS

“Una pieza de danza-teatro con objetos en la que se desvela, a los pequeños, las formas, sonidos y colores con los que se va encontrando la protagonista de la obra, sencillez y delicadeza artística”

Adolfo Simón [QUÉ REVIENTEN LOS ARTISTAS].

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  • Espectáculo infantil. Niños y adultos: 8.00€