IDA, VUELTA Y REVUELTA con JORGE SÁNCHEZ. La Cantera Exploraciones teatrales

7 octubre – 29 junio
Duración:
Lunes de 15h a 18h
20€ matrícula / 110€ mensualidad
 

TALLER DE CREACIÓN ESCÉNICA PARA ACTORES-ACTRICES, DIRECTORES, DRAMATURGOS Y ESTUDIANTES  DE ARTES ESCÉNICAS.

Encuentro semanal de tres horas en los que se propone construir escenas y leguajes teatrales a partir de un “ida y vuelta” entre actuación y dramaturgia.

Dinámicas de entrenamiento actoral y prácticas dramatúrgicas en el que se crean nuevos materiales teatrales. Una oportunidad para dar con una manera de creación escénica en donde el actor/actriz participa del impulso de escritura y el dramaturgo/a se deja inspirar por las propuestas actorales.

Dice Jorge Sánchez: “Escribir desde la escena y actuar para que se escriba son energías que se erotizan mutuamente, ambas generan un estallido energético que rápidamente nos permiten iniciar un proceso creativo. Una vez puestos en marcha, se trata de que en cada ensayo, sin renunciar a las estéticas e ideas que cada uno pueda aportar, encontremos impulsos imaginativos comunes. Una clave para ello, es mantenernos fieles a esos núcleos esenciales del teatro: la realidad del encuentro y la urgencia del presente.”

En estos encuentros se apuesta porque unos y otros trabajen de manera interrelacionada a partir de un material inicial que, en un principio no es de nadie, sólo le pertenece al espacio escénico y al tiempo del ensayo. Luego se imparten consignas para dar lugar a que ideas, imágenes, recursos y características personales tensionen y retroalimenten la materia común. Finalmente, habrá que saber observar y dejar accionar a esa ‘teatralidad colectiva’  para que, dando con su propia identidad, cierre un proceso en el que cada cual reconocerá su imprescindible hálito creador.

PLAN DE TRABAJO

Durante estos encuentros el trabajo entre los que actuación, dirección y dramaturgia se desarrolla de manera paralela e interrelacionados.

– Primera Fase (octubre-noviembre): Los actores indagan en relatos actorales del propio cuerpo, del propio imaginario, de su propia historia; mientras que los dramaturgos perfilan texturas, textos y/o escenas surgidos a partir de la observación del trabajo actoral.

– Segunda Fase (diciembre-enero): Lectura del material escrito por los dramaturgos y trabajo actoral basado en la temática y en la literatura propuesta por los dramaturgos. Actores y dramaturgos comprueban las posibilidades reales del material en juego.

– Tercera Fase (febrero-marzo): Se hacen renunciamientos, revisiones, corrimientos y adaptaciones desde lo actoral y lo dramatúrgico según lo requiera el mismo material. Se proponen resoluciones escénicas. Se incluyen propuestas lumínicas, musicales, de vestuario, objetos, etc.

– Cuarta Fase (abril-mayo): se cierra el trabajo y se muestra el material en público. A posteriori se propone establecer un diálogo entre artistas y espectadores. Se estimula la reflexión sobre las posibilidades que tienen tanto las dramaturgias y los lenguajes escénicos cuando se impulsan desde el imaginario actoral. También, se buscará comprobar las posibilidades expresivas e imaginativas del actor cuando trabaja con textos de los que ellos mismos son los impulsores de su escritura.

 

ASPECTOS TÉCNICOS A DESARROLLAR

 

La plástica de los cuerpos como estética

Durante todo el siglo pasado, la sistematización de técnicas actorales ha ido evolucionando. Pero aquellas técnicas instaladas desde los primeros tiempos, basadas en la introspección y con procedimientos psico-biográficos-sensoriales han dominado hasta el presente. Pese a las influencias de maestros como Meyerhold, Grotowsky o Kantor, en los escenarios se siguen viendo actuaciones donde lo corporal está muy poco desarrollado.

Esto no sólo se debe al manejo de la expresividad individual del actor sino también a una concepción general sobre el rol de la actuación en la puesta en escena. El cuerpo del actor debe ser una fuente indispensable de estética escénica.

 

La narración espacial como estructura

La ausencia de una estructura textual previa que pueda darle una organización a lo escénico hace necesaria otra fórmula de construcción. El espacio es una de las variables con la que se puede pensar dicho trabajo, por eso muchos conceptos y mecánicas vinculadas al mundo de la Danza pueden ser herramientas vitales para este proceso creativo.

Sin previo contenido, dos cuerpos en el espacio ya narran: por la distancia que hay entre ellos, por su posición en el espacio, por el modo que las líneas entre uno y otro se entrecruzan, porque se miran, porque se dan la espalda… y porque fundamentalmente ante el silencio, quien observa debe incluir su propio mundo para darle sentido a lo que ve.

 

La música como organizadora de estados

Cuando se genera teatro a partir de un texto, desde el principio son las ‘ideas’ las que imponen un universo de sentimientos a trabajar. Luego, está en manos de quienes lleven adelante el proceso creativo, utilizar las emociones para fortalecer estas ideas, para rechazaras o esconderlas, para plantearlas como mundos  paradójicos, etc…

En el caso en donde aún no existe un texto y las ideas aún carecen de un sustento formal y racional, ¿cómo se puede impulsar la creación? Si de lo que se trata es darle forma a una necesidad expresiva vinculadas al mundo emocional, quizás la Música nos dé alguna respuesta. Estimular situaciones rítmicas, percepciones sonoras, estados musicales que se asocien al territorio emocional puede llegar a ser un primer paso para la creación de situaciones y el posterior desarrollo de ideas, de textos…

 

El teatro coral o de situaciones múltiples

El teatro, por sus propias características, nunca es, ni ha sido, univoco ni unidireccional, y menos aún puede serlo cuando en estas últimas décadas, la percepción de la realidad también se ha complejizado. La multiplicidad de discursos, perspectivas y miradas que cotidianamente hacemos entrar en juego de manera simultánea ya no pueden explicarnos la realidad de manera causal. Los ‘fractales’, los ‘rizomas’ o los ‘efectos mariposas’ ya han copado la partida.

Estos conceptos están teniendo un intenso desarrollo estético en el campo de la Cinematográfica, la Televisión, y más recientemente, la Cibernética. Encontrar puntos de apoyo y, al mismo tiempo, distanciamiento con sus mecanismos e ideas nos podría permitir asumir una teatralidad donde los paradigmas del tiempo, del espacio, de las energías y de las ideas estén en permanente circulación y mutación; de modo que podamos concebir el teatro, no como la voz de un individuo sino como un coro de reflejos, de múltiples posibilidades….

El teatro una verdad dentro de varias realidades

En las nuevas creaciones escénicas es muy común ver cómo se impulsa la teatralidad desde lo real: cartas, biografías, no-actores, comidas, animales; y, al tiempo, se observan innumerables intentos de teatralizar la misma “realidad”: intervenciones urbanas, políticos actores, shows empresariales, etc. Pareciera que sin estas cuotas de ‘verdad’ la ficción pierde espacio y crédito y viceversa.

El Perfomance Art y ‘artes visuales’ derivadas han desarrollado su estética alrededor de conceptos como ‘intervención’, ‘espontaneidad’, ‘improvisación’, ‘participación’ o ‘provocación’ y pareciera tener mucha respuesta en el público. Las mecánicas de creación escénica, entonces, no deberían negar estas expresiones, sino más bien permitir que tanto desde la dramaturgia, como la actuación y la puesta en escena tomen algunas de sus variables. Este movimiento es clave para reafirmar al teatro como creador de nuevos universos, artificios con leyes propias, en donde la ficción tenga un verdadero sentido y nos impulse al disfrute o la transformación de nuestra ‘realidad’.

JORGE SÁNCHEZ

Director de teatro, dramaturgo, actor y pedagogo argentino radicado en Madrid donde ha fundado LA CANTERA exploraciones teatrales,  compañía y espacio de investigación, con la que recientemente ha estrenado “Famélica” de Juan Mayorga; “Raíces Trenzas” de su autoría y “Líbrate de las cosas hermosas que te deseo” de María Velasco. En Barcelona, lo último que ha presentado es “Adela” de Daniel Veronese y “Ocupa Teatro” proyecto apoyado por Iberescena.

Anteriores espectáculos como “Con el rumor del paisaje”, “Nadar Abraza”, “La masa neutra” y “El desmadre” han tenido gran repercusión en la escena contemporánea de Argentina y España. También ha participado en festivales y realizado giras por Alemania, Austria, Bélgica, Brasil, España, Estados Unidos, Francia, Holanda, Italia y Suiza.  Tiene editadas: “La masa neutra” y “Confines carroñeros”.

Formado en Buenos Aires con Ricardo Bartís ha trabajado durante varios años como actor y asistente de dirección de Daniel Veronese, integrado la prestigiosa compañía “Periférico de Objetos” y participado en proyectos de directores como R. Spregelburd, J. Daulte, E. García Wehbi, F. León, B. Catani y A.Alvarado.

En el 2002, tras obtener el premio “Antorchas” para desarrollar un proyecto con José Sanchis Sinisterra, se traslada a Madrid y desde entonces desarrolla una intensa actividad pedagógico-creativa en prestigiosos centros educativos de la península (CuartaPared/CasaAmérica/ TeatroDelBarrio-Madrid- / SalaBeckett/EOLIA-Barcelona- / KukubazarAntzerkia-Vitoria-) al mismo tiempo que mantiene una fluida relación con artistas, compañías, teatros y centros de formación teatral de Argentina.